La Esencia de la Acupuntura

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  • Mª Jesús Ruiz

Al acabar mis estudios de diplomada en enfermería, trabajé durante diez años como responsable de planta en una clínica.

En aquellos tiempos no había tantas comodidades como hoy en día y las 12 horas del turno de trabajo eran muy intensas. Empecé a tener problemas de salud como dolor de espalda, alergias, etc.

Un buen día me decidí a visitar al Acupuntor de las consultas externas de la clínica.

Mi reacción de mejoría a las diferentes dolencias fue tan espectacular que decidí ponerme a estudiar Medicina Tradicional China, dándome cuenta de que prefería estudiar cómo sanar y mantener la salud más que tratar enfermedades.

Me considero una “entrenadora de la salud” al compartir con los pacientes todo lo referente a encontrarse bien, basándome en experiencias personales. He logrado que mi botiquín sean las agujas y los medicamentos homeopáticos o los productos naturales, acompañados de una alimentación sana,  ejercicio físico y meditación. Eso no quita que en alguna ocasión se tenga que tomar algún antibiótico.

Todas estas medidas de salud van encaminadas a reforzar nuestro interior, tanto a nivel físico como mental, para que podamos gestionar las experiencias y situaciones conflictivas, y ello nos permite recuperarnos más rápido después de un padecimiento. Mantener la salud requiere cuidarse cada día para evitar medicarse.

Vivimos situaciones que implican un constante proceso de cambio, por lo tanto hemos de aprender a liberarnos de creencias y de pensamientos negativos.

Mirar el presente, disfrutar de lo que tenemos, fijarnos en las cosas buenas de todos, vivir en paz y en calma con nosotros mismos es la forma de alimentar la salud y la alegría.

Dedicar un rato cada día a nuestra persona, por dentro y por fuera, es lo que nos dará mayor satisfacción.

Cuando tenemos pereza por hacer ejercicio, si no lo hacemos nos sentimos culpables, pero si nos obligamos estaremos contentos a posteriori. Cuando hacemos bien las cosas hay alegría y satisfacción, vale la pena que este mundo cambie empezando por uno mismo.

Si cada uno se despierta, aprecia todo lo que tiene y hace con entusiasmo lo que toca, la felicidad se expande hacia todos.

Hay dos cosas que hemos que tener en cuenta cuando decidimos seguir un tratamiento de acupuntura:

  1. Querer sanarnos
  2. Tener confianza en el terapeuta y ser sincero con uno mismo, para poder explicar todo lo que sentimos.

Todo el cuerpo está conectado. Al observar nuestra forma de interpretar la vida, los pensamientos, la postura, lo que comemos, el tono de voz o nuestro modo de dormir podemos conocer el estado energético.  Con el tratamiento recobraremos nuestra energía vital, para que seamos más conscientes de lo que tenemos que mejorar en el día a día y así  obtener un estado de ánimo mejor para restablecer nuestro nivel óptimo de salud.

Los tratamientos se trabajan a nivel energético. La prevención es importante. Cuando el malestar se inicia, lo mejor es tratarlo cuanto antes para solucionarlo de forma más rápida Cuando dejamos que el malestar se alargue, provocamos que se vuelva crónico y con tendencia a repercutir en otros órganos.

Por lo tanto, al empezar un tratamiento, dependiendo de los casos, se aconseja realizar una sesión de acupuntura por semana y según se vaya mejorando, se pueden ir espaciando las visitas cada 15 ó 20 días.

No duden en plantearme su caso, les informaré con mucho gusto.