Decenas de manifestantes contra el líder bielorruso detenidos

Internacional

En Minsk, decenas de personas que han manifestado contra la reelección del Gobernante autoritario Alexander Lukashenko, han sido detenidas por la policía de Bielorrusia con la intención de poner fin a las protestas.

La represión en la Plaza de la Independencia el miércoles se produjo en el decimoctavo día consecutivo de protestas que presionaban por la renuncia del presidente Alexander Lukashenko.

Origen de las protestas

Las protestas se originaron luego que el 9 de agosto el líder bielorruso que ha gobernado la nación de 9,5 millones durante 26 años haya resultado reelecto para un sexto mandato y se negara a entablar un diálogo con la oposición que quería impugnar dicha reelección.

Durante  los primeros días de las protestas postelectorales, la represión fue brutal, lo que causó indignación internacional y ayudó a aumentar el número de manifestantes.

Sin embargo, las autoridades cambiaron de táctica y dejaron que las manifestaciones diarias transcurrieran sin obstáculos durante casi dos semanas, pero mientras tanto, seguían presionando a los líderes de la oposición con amenazas y encarcelamientos.

La acción policial del miércoles marca el regreso a la fuerza, aunque en menor escala en comparación con la represión postelectoral, cuando casi 7.000 personas fueron detenidas, cientos resultaron heridas y al menos tres manifestantes murieron.

Poco después, varios cientos de manifestantes se reunieron en la Plaza de la Independencia para una protesta nocturna que se ha convertido en una ocurrencia diaria, agitando sus banderas rojas y blancas y gritando «¡Vete!»

Los agentes policiales agarraron a los manifestantes y los metieron en camiones, arrancando sus banderas y carteles.

«Es un claro acto de intimidación», dijo Valiantsin Stefanovich, del centro de derechos Viasna. «Las autoridades han dejado de golpear, pero el miedo y las amenazas siguen siendo su arma principal».

Como parte de un esfuerzo múltiple para sofocar las protestas, Svetlana Alexievich, ganadora del Premio Nobel de Literatura en 2015, fue citada por la fiscalía para ser interrogada por su papel en un consejo de oposición creado para facilitar las conversaciones sobre un posible gobierno de transición, en donde además se les acusó a los miembros de dicho consejo de atentar contra la seguridad del país.

Alexievich insistió en que ningún miembro del consejo ha hecho nada malo. Indicando, como lo haría un buen cerrajero con su trabajo, que sólo trabajan con su espíritu y la fuerza de sus creencias, y que así desean ganar.

Otros dos miembros del consejo fueron condenados a 10 días de cárcel por haber organizado protestas no autorizadas, y varios otros fueron interrogados.

Estados Unidos y la Unión Europea han criticado el voto bielorruso por no ser ni libre ni justo e instaron al gobierno de Lukashenko a entablar un diálogo con la oposición, además han dicho que no permitirán que queden sin respuesta las violaciones de los derechos humanos y de los principios democráticos.

Lukashenko, quien ha gobernado el país con mano de hierro desde 1994, ha rechazado las ofertas de mediación de la UE y ha tildado a la oposición como simples títeres.