La proteína vital TMEM 41B y su relación con el covid-19

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El coronavirus ha sido trágico en la mayoría de los países del mundo, esto ha conllevado a tomar medidas aún extremas de protección, mientras que muchos científicos en el mundo se dedican a crear una vacuna para acabar con el virus. 

Por consiguiente, muchos expertos trabajan constantemente para neutralizarlo, utilizando múltiples componentes, entre ellos la proteína transmembrana 41B, esta molécula es esencial para el ensamblaje de una membrana de lípidos que protege al cuerpo de la enfermedad.

La proteína vital TMEM 41B es indispensable para proteger el material genético de la enfermedad mientras se replica dentro de las células infectadas mientras esta se replica dentro de las células infectadas. 

El coronavirus afecta la salud de los seres humanos, la economía de muchos países y muchos oficios importantes que se hacen normalmente a domicilio como los que ejercen los cerrajeros de Puertas Acorazadas, los cuales son indispensables en esta época donde muchos inmuebles quedan abandonados por sus dueños.

La proteína vital TMEM 41B y su relación con el covid-19

Punto débil del coronavirus 

Los científicos han descubierto que existe una proteína que al ser bloqueada detiene la réplica del virus hacia otras células, la mayoría de los tratamientos actuales se concentran en la proteína espícula o proteína S. 

Cabe destacar que además de esta espícula, el virus depende de una innovadora colección de proteínas para armar todo el material genético, gracias a estos sistemas de protección para evitar el ataque del coronavirus.

El fin de estos estudios es comparar los procesos de otros virus como el zika o el Nilo Occidental, así como los procesos del coronavirus que causan catarros o gripes comunes, los científicos estudian todos estos procesos para buscar sus puntos débiles y estar preparados para nuevos brotes. 

Tratamientos futuros

Inhibir la transmembrana 41B es la prioridad para futuros tratamientos para detener el avance del coronavirus, los especialistas han identificado otras cien proteínas que también pueden ser investigadas como componentes potenciales para un tratamiento efectivo. 

Finalmente los investigadores han encontrado 127 rasgos de moléculas comunes, entre los coronavirus relacionados en diferentes rutas metabólicas implicadas en el crecimiento celular y la comunicación de las mismas.

Por otra parte, los científicos han concluido que las mutaciones en TMEM 41B son comunes en personas que provienen de Asís, pero no es el caso en africanos o europeos, esto podría deberse a la mayoría de casos severos que existen en esas zonas. 

En cualquiera de los casos los científicos que estudian estos procesos indican que es necesario investigaciones más exhaustivas para verificar que las mutaciones en TMEM 41B hacen que algunas personas sean más fuertes ante el virus COVID-19.

Para llegar a estos resultados los expertos utilizaron una herramienta de edición genética conocida como CRISPR para inactivar más de 19.000 genes en células humanas que están infectadas con flavivirus o coronavirus, en cualquiera de los casos comprara el comportamiento del virus para replicarse. 

De igual forma, esta edición genética es perfecta para conocer y enfrentarse a futuras epidemias, pero, esto no para aquí, los científicos estudian a diario  las funciones y el comportamiento de TMEM 41B en la réplica del SARS-CoV-2, buscando así la forma de bloquearla.